sábado, 20 de junio de 2009

SEPTIMA ACCIÓN, VALERIA CABALLERO AGUILAR


TEYU

(corazón de árbol)

El desposeído

(fragmento)

No son mías las palabras ni las cosas.


Ellas tienen sus fiestas, sus asuntos


que a mí no me conciernen,


espero sus señales como el fuego


que está en mis ojos con oscura indiferencia.

No son míos el tiempo ni el espacio


(ni mucho menos la materia).

Ellos entran y salen como pájaros


por las ventanas sin puertas de mi casa.

Alguien habla detrás de esta pared.

C.Vitier

Árbol que rompe el paisaje. Construcción que une el cielo y la tierra, memoria que pende de un hilo y se balancea. El árbol: el origen y su fruto. Genealogía, unión y continuidad. Árbol-mujer, herida dadora de vida. Con la cabeza unida a la tierra y los pies apuntando al cielo…cuerpo que camina con los recuerdos.

La intimidad de los objetos es, quizá, la mas silenciosa de sus cualidades. Quietos, con nombre y sin palabra; inanimados. Duros, lisos, rugosos y porosos, útiles, inútiles, de colores y desgastados;heredados, propios, encontrados y perdidos y extraviados los objetos conforman una gran parte de nuestro entorno cotidiano.

Hay objetos que detonan, objetos que marcan o develan un tiempo, que nos llevan a la memoria y que se convierten en tesoros, tesoros preciados e intocables, tesoros cotidianos y tesoros rituales. Por alguna razón conservamos estos objetos, contienen su historia y su historia con nosotros.

Valeria Caballero

Imágenes de TEYU:












SEXTA ACCIÓN JAVIER SANTOS

A Gerónimo (sagrado).

Hombre de trabajo, soñador de músicas, migrante de realidades desvanecidas.

“Casa nueva para lugar sagrado” es una invitación a caminar, observar, escuchar y recordar, sentir la memoria en situaciones pasajeras para construir utopías, para de alguna forma apropiarnos del espacio y contemplar la poesía de nuestra vida cotidiana de una manera distinta; el barrio, la colonia, el pueblo… Vivienda marginal, vida periférica. Quiero hacer un monumento.

El andar ha sido una muy antigua forma de hacer paisaje, de trasladarse y fundar, hacer territorio.

La procesión sonora convoca a desaislarse. Generar sucesos esporádicos a partir de sonidos hechos y encontrados al caminar, contemplando la reacción ajena, provocando remembranzas, sugiriendo rutas de la mirada en velocidades distintas. Nuestra legitimación eres tú.

La acción colectiva es poder, la reacción es compartir, compartamos pues lo que viene.

Al público en general, se le invita que asistan a la procesiónlo más cómodos posibles, tomando en cuenta que recorreremos una distancia de aproximadamente cuatro kilómetros y medio, entre distintas alturas, ambientes y temperaturas., Al finalizar nuestro recorrido se reconstruirá la fundación del lugar para convocar a la memoria.

Y bien. Ahí los espero.

Javier Santos.









AGRADECIMIENTOS

Esta pieza se llevo a cabo gracias a la colaboración de:

Javier Santos (el Doc); Préstamo de equipo de sonido, construcción de la casa,Antonieta Franco; Comidas riquísimas, tepache y construcción de la casa,Piedad Cruz y Javier Santos; Preparación de tepache, cohetes, préstamo del carretón y yegua, Emanuel Santos: Construcción de la casa, documentación y apoyo técnico, Daniel Santos, Amaury Santos; Construcción de la casa, apoyo técnico,Efraín & Eros Santos; Apoyo técnico, unión de plataneros “Pérez”; Cohetes, carros de plátanos y camotes,Colectivo “Arte Jaguar” y AK 47 crew; Construcción de la casa, documentación, apoyo técnico,Francisco Luna; Documentación, apoyo técnico,”el Peña”; Documentación y apoyo técnico, Víctor & Carla Ibarra; Documentación y apoyo técnico, Miriam Licón; Documentación, Valeria Caballero; Construcción de la casa, documentación y apoyo técnico, Vain & Byek, Construcción de la casa, apoyo técnico, don Berna, Construcción de la casa, Nériz Franco;Difusión,Nicolás Franco; Datos históricos, Inés Franco; Cena, datos históricos. A todo el equipo de TRASLADOS.

A la población de San Jerónimo Yahuiche

Casa Serra, Sucesores S. A.

Y todos lo que fueron parte de esta experiencia.

jueves, 18 de junio de 2009

Primer acto: limpiar el terreno